13/8/09

I Curso Internacional de Variabilidad Genética y Conservación de las Especies

Debido a que los biólogos no podemos dejar de pensar en la Biología - gran amor de nuestras vidas según algunos comentan -, durante estas vacaciones Lesly, Elena y quien les escribe fuimos al I Curso Internacional de Variabilidad Genética y Conservación de las Especies, organizado por CONOPA (http://www.conopa.org/) y la Unidad de Post-Grado de la UNMSM (http://www.unmsm.edu.pe/veterinaria/Postgrado/Postgrado.htm).

Al principio no estaba muy seguro de ir, pero luego de la primera conferencia me di cuenta de que se trataba de algo mucho muy interesante. A través de las diferentes ponencias se nos mostraba cómo es que la Genética se transforma en herramienta para determinar cuál o cuáles deberían ser las estrategias a tomar cuando se trata del manejo de especies en peligro de extinción (lo que claramente demuestra que el futuro de la Biología es ser Ecotec, aunque a muchos, tanto Biotec como Ecólogos, les duela).

Así, el primer punto en la agenda fue el de, entre otras cosas, examinar la Biología de las Poblaciones Pequeñas. Las poblaciones pequeñas de especies son poblaciones típicas de aquellas especies amenazadas, y, por ende, muy sensibles a los diversos cambios originados por las fuerzas que intervienen en toda población: las fluctuaciones demográficas, la deriva génica, los cuellos de botella y la consanguinidad. Las fluctuaciones demográficas - de todas las fuerzas, las que más me llamaron la atención - están determinadas por las diversas tasas de natalidad, mortalidad y reproducción dentro de la población. Entonces, si tenemos en cuenta que el tamaño de una población pequeña es, valga la redundancia, es pequeño, ergo, determinamos que la relación entre estas tres variables resulta de vital importancia, estableciéndose así el concepto de tamaño efectivo de la población (Ne), definido como el número de machos y hembras dentro de una población capaces de generar descendencia. Este Ne puede ser medido tanto de manera puntual (i.e., en un momento específico) o con respecto al tiempo, siendo este segundo caso el más recomendado puesto que una medición puntual tiende a sobreestimar los resultados dado que una población no se mantiene igual en el transcurso del tiempo.

Otro punto tratado en el curso fue el de la aplicación de la Genética en los programas de conservación. En resumen, la hibridación resulta en un problema para las poblaciones pequeñas puesto que puede conllevar a una extinción más rápida. Éste es el caso que se dio con el gato montés de Escocia (Felis silvestris silvestris), el cual es un subespecie del gato montés europeo que se encontraba en peligro de extinción. Sin embargo, se demostró que la población de este felino aumentó gracias a los cruzamientos que se dieron entre estos individuos y los gatos domésticos que vivían como mascotas en las casas cercanas: en realidad, se trataba de gatos híbridos resultantes de dichos cruzamientos. Por otro lado, se habló de la regla OMPG (del inglés One Migrant Per Generation, un migrante por generación) como una posible solución a los problemas generados por la consanguinidad - que, como todos los que llevamos Genética Vegetal aprendimos, tiene como resultado la homocigosis de la población. De esta manera sería posible combatir la baja diversidad genética introduciendo un miembro de la misma especie a esa población pequeña por cada generación, e incluso sería posible retirarlo luego de un tiempo adecuado para que se produzcan los cruzamientos con dicho individuo, de modo que las características iniciales de la población no se vean afectadas por el ingreso de este nuevo individuo y así sólo exista el efecto del genoma nuevo que ingresó. Para poner en práctica la regla OMPG, empero, es preciso también tener en cuenta otros aspectos propios de la especie con la que se está trabajando: su morfología, su ecología, etc.

Dentro de tanta investigación, seguramente existieron metodologías novedosas para llegar a estos resultados. Y sí, dado que la Genética de Conservación tradicional presentaba algunos problemas tales como la necesidad de grandes poblaciones, el reducido análisis espacial y el hecho de que muy pocos organismos sigan los modelos planteados. Es así que se analizaron los datos de ADN con el modelo ABC (del inglés Approximate Bayesian Computation, cómputo de aproximación bayesiana) y con un análisis de conglomerados - yo sí vi eso en Bioestadística - para los genotipos combinado con la tecnología GIS (del inglés Geographic Information System, sistema de información geográfica), de modo que se pueda llegar a una mejor descripción de la diversidad genética considerando también el factor abiótico.

La última parte del curso trató sobre el aspecto político de todo esto. Dentro de estas políticas que se están tomando a la fecha está la de recategorización de la fauna peruana, quedando al descubierto que en nuestro querido Perú hacen falta estudios más durareros (o sea, de por lo menos un año) para obtener la información suficiente para determinar cuál es el estado (i.e., si están o siguen amenazadas) de las principales especies "bandera" nuestras. Finalmente, se estableció que hacía falta, además, una ciencia de traducción de manera que los científicos (que nos gusta hablar en "biologués") y los políticos (que necesitan información puntual para una toma rápida de decisiones) tengan herramientas para poder tomar decisiones adecuadas sobre el manejo de las especies amenazadas.

De verdad, me pareció muy interesante todo lo que en el curso se presentó, incluso la última parte relacionada con la política, puesto que nos plantea a nosotros, los biologuitos to be, la tarea de llevar a cabo estos cambios tanto en la investigación como en la divulgación de la misma. Los dejo, pues, con esta reflexión. Adiós.


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